Tu escritorio puede ser el motivo de que los ojos te duelan cada tarde

Con unos ajustes básicos en tu puesto de trabajo puedes notar la diferencia desde el primer día, sin comprar nada nuevo

Quiero entender por qué
Escritorio organizado con buena iluminación lateral

El problema no es la pantalla, es cómo la tienes montada

Mucha gente cree que trabajar con ordenadores simplemente cansa los ojos y que no hay nada que hacer. Pero lo cierto es que la mayoría de las molestias visuales no vienen de la pantalla en sí, sino de factores del entorno: la altura del monitor, la dirección de la luz, los reflejos, la distancia a la que te sientas.

Cuando esos factores no están bien ajustados, el ojo tiene que compensar de forma continua. Ese esfuerzo extra se va acumulando a lo largo del día hasta que se convierte en picor, visión borrosa y tensión en la cabeza.

La solución está al alcance de cualquiera. No hace falta comprar equipos especiales ni hacer grandes cambios. Basta con saber qué ajustar y cómo.

Qué dice la experiencia de quienes trabajan muchas horas con pantallas

Estos datos reflejan lo que viven cada día millones de personas que trabajan frente a un ordenador

+6h

Tiempo medio frente a la pantalla de un trabajador de oficina cada día

5x

Menos parpadeamos mirando una pantalla que en el resto de situaciones del día

70%

De los usuarios de ordenador notan molestias visuales con regularidad

20"

Es el tiempo mínimo de pausa visual cada 20 minutos para relajar el enfoque

Cuatro ajustes que marcan la diferencia

🖥️

La pantalla: ni muy cerca ni muy lejos

Entre 50 y 70 centímetros es la distancia ideal. Más cerca, los músculos del ojo trabajan en exceso para enfocar. Más lejos, el cuerpo tiende a inclinarse hacia adelante y el cuello se tensa. El borde superior del monitor tiene que estar a la altura de los ojos o justo por debajo.

🌤️

La luz: lateral, suave y sin reflejos

La luz natural que entra de frente o por detrás crea reflejos en la pantalla. Esos reflejos obligan a los ojos a hacer un esfuerzo constante para distinguir el contenido. Con la luz entrando por un lado y unas persianas que puedas regular, el problema desaparece.

🌡️

El brillo: adaptado al momento del día

Una pantalla muy brillante de noche o en una habitación con poca luz exige que el ojo se adapte a un contraste muy alto. Ajusta el brillo para que la pantalla no destaque sobre el fondo. A partir del atardecer, activa también el modo de color cálido si tu sistema operativo lo permite.

Las pausas: cortas pero necesarias

Cada hora de trabajo continuo, dedica cinco o diez minutos a alejarte de la pantalla. Y cada veinte minutos, mira un momento a lo lejos. Son pausas muy pequeñas que le dan al ojo tiempo para relajarse antes de que empiece a acumular fatiga.

¿Cuánto puede mejorar tu bienestar con estos cambios?

Lee qué cosas mejoran concretamente cuando se organiza bien el puesto de trabajo, y por qué mucha gente nota la diferencia en pocos días.